Trabajemos por la Paz

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Por: Pedro Duarte

El gran Mahatma Gandy manifestó “No hay camino para la PAZ, la PAZ es el camino”. Debemos ser constructores de puentes para que reine la paz; debe ser un propósito permanente, debemos ser agentes constructores de paz, ya lo dijo Juan Pablo II en una de sus tantas alocuciones a fin de que reine la concordia entre todos los que hacemos vida en este Planeta.

Casi todas las personas hoy día se preocupan por la situación mundial, por la amenaza de una guerra, ya en el siglo pasado, el mundo fue sacudido por dos guerras mundiales, la Guerra Fría y ahora el mundo se enfrenta a la terrible amenaza de una Guerra Nuclear. Muchas personas manifiestan su deseo por la Paz en el mundo; la mayoría de los Lideres Mundiales, también dicen eso, y Uno se pregunta ¿Por qué es tan difícil conseguir la tan anhelada PAZ?

La Paz no consiste en una mera ausencia de guerra, ni se reduce a asegurar el equilibrio de las distintas fuerzas contrarias, ni nace de un dominio despótico, sino que con razón la tenemos que definir como obra de la Justicia, es fruto de aquel orden que debe irse perfeccionando sin cesar por medio de aquellos Hombres y Mujeres que aspiran implantar en el mundo una justicia cada vez mas plena.

La Paz no se adquiere de una vez para siempre, sino que es preciso construirla y edificarla cada día, no se puede adquirir en este mundo sino se garantiza el bien de cada una de las Personas, los servicios universales mínimos que merecen disfrutar como Seres Humanos investidos de dignidad. De igual manera, si los Hombres y Mujeres no saben comunicarse entre si espontáneamente expresando toda su riqueza espiritual así como sus talentos. La firme voluntad de respetar la dignidad de los otros y de los Pueblos, y el ejercicio de la fraternidad son algo absolutamente imprescindible para que se construya la verdadera Paz.

No puede haber PAZ cuando la mayor parte de la humanidad sufre todavía una extrema pobreza, mientras existe el escándalo de ciertas naciones cuya población en su mayoría “cristiana” abunden en toda clase de bienes, otras en cambio, se ven privadas de lo mas indispensable y sufren a causa del hambre, de las terribles enfermedades y de toda clase de miseria.

Es lamentable la situación de Irak, Libia, Afganistán, Siria, entre otros; Pueblos casi destruidos por la ambición de riqueza y de poder de unos pocos, de igual manera es lamentable la cultura de guerra que se quiere imponer como algo natural en el mundo, irrespetándose la autodeterminación de los Pueblos y que decir de Haití, los Pueblos hermanos de África, abatidos por terribles epidemias y hambre, bajo la mirada ciega de Organismos Internacionales que perdieron su esencia, cascarones vacíos que deberían cerrar sus Santamaría, permitiendo que emerjan nuevas Instituciones verdaderamente humanitarias y al servicio del nuevo orden mundial.

El Papa Pío XI deja una enorme reflexión: Solo se podrá encontrar un camino para la Paz Social en el momento que se reduzca esta diferencia de posiciones y ello se logra solamente por el ejercicio de una verdadera justicia social. Mientras esto no se logre, la rebelión continuara abriéndose paso en las prácticas sociales hasta ser parte de la cultura de los Pueblos.

Hago votos para que haya PAZ en el mundo, pero una PAZ que sea obra de la justicia para el bien de toda la humanidad.

Pedro Duarte, Delegado PSUV Cabimas.

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